Durante los siglos XVII y XVIII se produjeron constantes batallas entre mapuches y españoles por el control de Nacimiento, localidad que por estos años era considerada la última frontera de Chile. El bando hispánico construyó un fuerte que cumple la función de plaza de armas de la ciudad, la cual fue fundada oficialmente en 1756. Por su parte, la estación Nacimiento fue inaugurada en 1909 y formó parte de la Red Sur de EFE. Además, fue cabecera del ramal que iba de Nacimiento a Coihue.
Don Darío Núñez junto a su hija Claudia y el resto de su familia, llegaron a vivir a Nacimiento el año 1980, cuando Claudia tenía solo dos años de edad. En total, don Darío trabajó durante 32 años en EFE y los últimos 10 los pasó en Nacimiento como Jefe de Estación. Antes de esto, recorrió muchas estaciones y ramales cumpliendo diferentes funciones ferroviarias. Con nostalgia recuerda trenes como “el temucano” o “el expreso nocturno”, el cual tenía coche comedor y dormitorio para la primera clase. En ese entonces vivían en la casa del Jefe de Estación y señalan que como tal, don Darío era considerado una importante autoridad en el pueblo, por lo que la gente acudía a él pidiéndole ayuda para la solución de muy diversas problemáticas. Así por ejemplo, Claudia relata que a varias familias que no tenían vivienda, les otorgó el permiso para instalarse en las inmediaciones de la línea férrea con la condición de que no tomaran y cuidaran el espacio.
Junto al traslado de pasajeros, la estación se utilizó para transportar carga de la antigua empresa forestal INFORSA, y al momento de la visita, parte de las antiguas vías seguían siendo utilizadas por la celulosa Santa Fe. Luego de su clausura en la década de 1980, se incrementó el número de familias que llegaron a vivir al recinto de la estación, formándose la población Cardenal Raúl Silva Henríquez. Por otra parte, el antiguo edificio se incendió por el año 95` no quedando vestigios del mismo. A don Darío y Claudia les gustaría que el tren de pasajeros volviese a funcionar, ya sea con fines comerciales o turísticos, pero creen que es difícil porque las vías ya no existen o están muy deterioradas, requiriéndose de una gran inversión para su eventual rehabilitación.